CINCO COSAS PARA ENTENDER CÓMO CORREA NOS METIÓ EN UN LÍO DEL CARAJO

Emilio Palacio

28 de mayo del 2014, Midland, Texas. Lo que parecía una protesta de indígenas contra la petrolera Chevron, resultó ser un montaje con extras contratados por el gobierno ecuatoriano que cobraron 85 dólares por persona. Foto: NewsWest 9.

El Ecuador ha sido condenado a pagar una indemnización multimillonaria a la petrolera Chevron. El culpable tiene nombre y apellido, se llama Rafael Correa, que metió al país en una batalla jurídica que nunca tuvo posibilidades de éxito. A Correa eso no le importó porque sabía que el costo lo pagarían futuros gobiernos, pero él se llevaría los “laureles” por su lucha “antiimperialista”.

Hay cinco cosas básicas que debes saber para entender esta pelea jurídica.

1. No fue el Ecuador el que demandó a la Chevron sino inversionistas internacionales que buscaban una millonaria ganancia

La demandó la presentó el abogado norteamericano Steven Donziger. El juicio lo financiaron inversionistas internacionales que esperaban una millonaria indemnización para repartírsela con Donziger. Unos pocos ecuatorianos desconocidos prestaron su firma a cambio de una recompensa irrisoria. Ninguna organización indígena reconocida participó del juicio.

2. Correa comprometió al Ecuador con su grosera intervención en la Justicia

La legislación ecuatoriana y la legislación internacional prohiben la intervención de los gobiernos en la Justicia, sobre todo cuando se trata de juicios entre particulares (como en este caso en el que se enfrentaban unos abogados financiados por inversionistas internacionales contra una empresa petrolera). Aun así, Alexis Mera, secretario jurídico de la Presidencia, se reunió con los demandantes para buscar “la manera de ayudarlos”; Rafael Correa montó la campaña de propaganda “La Mano Sucia de Chevron”, presionando a la Justicia nacional e internacional; y su gobierno contrató a una empresa de relaciones públicas que le pagó a actores para que simulen una protesta contra la Chevron. Todo eso restó aun más credibilidad a los argumentos del gobierno ecuatoriano.

Alexis Mera, secretario jurídico de la Presidencia, se reunió con los demandantes de la Chevron en Quito para ver “cómo podemos ayudarlos”. Video: Chevron, fecha desconocida

3. Correa y Donziger falsificaron pruebas para engañar a los jueces

Donziger y el gobierno de Correa presentaron testigos falsos, testimonios adulterados y pruebas falsas (en el juicio y fuera del juicio). El caso más escandaloso fue el pozo de contaminación de los videos de la campaña “La Mano Sucia”, que en realidad son residuos contaminantes de la empresa petrolera estatal en los años setenta. Correa seguramente pensó que “el fin justifica los medios”, sin importarle que en los tribunales internacionales esas tácticas no funcionan y acaban teniendo un costo altísimo.

4. Correa supo desde el principio que si apoyaba a Donziger el costo sería altísimo

El estado ecuatoriano firmó en 1998 un acta en la que renunció a cualquier reclamo contra la empresa petrolera por daños ambientales. Demandar a la Chevron con un acta así fue como demandar a un cobrador que le muestra al juez un pagaré con nuestra firma. Correa sabía muy bien que el argumento de que el gobierno de entonces era un mal gobierno no tiene valor legal. Por eso la demanda de Donziger estaba condenada al fracaso, y siempre se supo que si el estado ecuatoriano lo apoyaba, acabaría teniendo un costo altísimo para el país.

5. El tribunal de La Haya no es el único que se pronunció a favor de la Chevron

Antes hubo sentencias similares en Estados Unidos, Canadá, Argentina, etc. Los únicos tribunales donde Donziger tuvo algún éxito fueron los tribunales ecuatorianos donde el correísmo metió su mano.