AMÉRICA LATINA DEBE INTERVENIR PARA DERROCAR A MADURO

Emilio Palacio

"Alerta que caminan los hijos de Bolívar por América Latina". @edoilustrado es artista gráfico venezolano

Ayer se reunieron los gobiernos de Ecuador, Perú y Colombia para discutir el problema de Venezuela. Hoy se reúne la Comunidad Andina. Y a comienzos de septiembre se reunirán en Quito trece gobiernos. José Valencia (y Lenin Moreno, si participa) deben proponer allí la intervención inmediata de las naciones latinoamericanas en Venezuela para poner fin al gobierno de Maduro.

Sí, INTERVENCIÓN, con todas las letras, porque el principio de “no intervención en los asuntos internos de una nación” se acaba cuando la tragedia de esa nación desborda sus fronteras y se convierten además en tragedia para sus vecinos.

Exigirles pasaporte a los venezolanos NO es solución. Podría funcionar siempre y cuando viniese acompañada de una propuesta de solución realista. De lo contrario será como decirles a los venezolanos “quédense en Venezuela con ese monstruo que nosotros ayudamos a crear”, cuando lo que deberían oír es “Quédense, porque se los necesita allá para pelear contra Maduro; pero no teman, porque esta vez no los dejaremos solos sino que les enviaremos toda la ayuda que haga falta”.

El Ecuador es en parte culpable de la inflación de 40.000% en Venezuela, de la pobreza extrema y de la escasez de alimentos y medicinas.

Recién hace dos meses, cuando José Valencia llegó a la Cancillería, el gobierno comenzó a abandonar esa complicidad. Pero alejarse del asesino después de tantos asesinatos no borra nuestra responsabilidad ante las víctimas.

Agregaré algo más: La principal ayuda que América Latina le debe a Venezuela es la ayuda militar, ofreciendo armas a la oposición democrática, o incluso enviando un contingente militar para que capture a Maduro y lo lleve ante la Corte Penal Internacional. (Los colombianos y los brasileños están entre los mejores soldados del mundo, no lo olviden).

Seguramente el gobierno del Ecuador y algunos ecuatorianos no estarán de acuerdo con esta posición, aunque es la misma solución que nos ofreció el venezolano Bolívar a nosotros los ecuatorianos cuando sufríamos el yugo de un imperio extranjero.

Pero entonces propónganles otra salida a los venezolanos para su enfermedad, y no aspirinas para evitar el contagio, como la de exigirles pasaporte.

Miren el ejemplo de Estados Unidos y aprenderán que ni los pasaportes, ni los muros, ni la separación de familias detiene el éxodo de un pueblo cuando no tiene otra salida.